top of page
  • Whatsapp
  • LinkedIn
  • Instagram
  • Twitter
Buscar

Un finde cualquiera

  • Foto del escritor: Javier Fontcuberta
    Javier Fontcuberta
  • 31 mar 2025
  • 2 min de lectura

Actualizado: 12 abr 2025

Y así llegaba cada fin de semana, su principio y su final. Les habían conducido al mismo punto caminos distintos. Debatían, compartían conocimientos, de cine, de política, de amistad, de principios, de cultura. Todo lo que definía sus diferencias reforzaba su amistad, su cariño, su amor; siempre querían saber más.


Si tuviese que aclarar el porqué deseaba verla de esa manera, diría que me ayuda a conocerme. Aprecio buenos gestos en ella, como los he podido apreciar de pocas personas, que reconozco de mí mismo. Me ayuda a descubrir cómo soy a nivel personal. Es la manera más veraz de conocerse a uno mismo.


Decía en un escrito que nos conocemos a través de los demás. Yo, por suerte o desgracia, comencé a trabajar tarde; esa espera, ese deseo, esa ansiedad quedó atrás. Sin embargo, lo que guardo de esta experiencia laboral, desde que empecé hasta el día de hoy, es el conocerme como profesional. Una cosa es el jugar a pensar qué quiero ser y otra el ejercicio de las habilidades de cada uno, puestas en práctica para solucionar necesidades del trabajo. Esto, en gran parte, te dice quién eres.


Pensaba que ya me conocía, que mi persona, en el ámbito personal, no tenía nada que ofrecerme, que mi trabajo era todo lo que podía aportarme alguna novedad sobre cómo era, hasta que te conocí; o, más bien, hasta que te deje entrar en mi vida, en mi corazón.


Es un lujo y un bien escaso, pero no desconocido, la bondad del corazón. Está en todos, pero solo con el ejercicio y el trabajo diario puede surgir de manera natural. Hay en aquellos afortunados una facilidad para desenvolverse ejercitándolo casi sin pensarlo, aunque igual que es necesario su ejercicio, una vez pruebas su fruto, es difícil guiarse por un principio más sabio.

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
Quién eres de verdad

Eres mi sol y me siento deslumbrado por tu luz, porque en el inmenso cosmos en el que has vivido, un cosmos que en su vastedad se antojaba vacío y oscuro, nunca has dejado de alumbrar a los demás. Ere

 
 
 
Lo tienes todo

Los sueños, a veces, nos conducen por caminos en los que olvidamos lo que ya hemos conseguido, lo que ya tenemos. Mis sueños me han conducido a través de la fama, de la vida de un millonario, de la ex

 
 
 
El presente

Tenía la cabeza llena de ideas confusas, trataba de proyectar una sombra inmensa en el futuro, una sombra que ninguna otra pudiese equiparar. Mientras tanto, mi presente se oscurecía, vivía por lo que

 
 
 

Comentarios


© 2019 by Javier Fontcuberta.

bottom of page